La espiritualidad de los jesuitas, fundada por San Ignacio de Loyola, nos invita a una relación radical con Cristo, arraigada en el discernimiento, el desapego y una elección diaria por la mayor gloria de Dios.

Durante siglos, los jesuitas han formado corazones y mentes a través de la oración, la reflexión y una valiente labor misionera. Santos jesuitas como San Francisco Javier, San Pedro Canisio y San Alberto Hurtado nos enseñan a encontrar Dios en todas las cosas.

Hoy te invitamos a dar un paso dentro de esta rica tradición de oración. Estas oraciones forman parte de nuestra nueva lista de reproducción “Ora como un ignaciano”, disponible exclusivamente en la App de Tabella.

Hermosas oraciones jesuitas:

Anima Christi - San Ignacio de Loyola

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. Oh buen Jesús, óyeme. En tus llagas, escóndeme. No permitas que me separe de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.

Suscipe - San Ignacio de Loyola

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo lo que tengo y considero mío. Tú me lo has dado todo. A ti, Señor, te lo devuelvo. Todo es tuyo; haz con ello lo que quieras. Dame solo tu amor y tu gracia, que eso me basta.

Oración para conocer la voluntad de Dios - San Ignacio de Loyola

Que le plazca a la suprema y divina Bondad concedernos a todos abundante gracia para conocer siempre su santísima voluntad y cumplirla perfectamente.

Te amo, Dios - San Francisco Javier

Te amo, Dios mío, te amo, no por la esperanza del cielo para mí, ni por temor a no amarte y arder para siempre. Tú, Jesús mío, extendiste tus brazos muriendo por mí, y por mi causa sufriste clavos y lanza. No por alcanzar el cielo, ni por librarme del infierno te amo; sino tal como tú me amaste a mí, así te amo y te amaré. ¿Por qué, entonces, debo amarte, Señor? Por ser mi Rey y mi Dios. Amén.

Lávame con tu preciosa sangre - San Pedro Canisio

Mira, oh Dios misericordioso, qué pobre retribución te ha dado este siervo tuyo, ingrato, por los innumerables favores y el admirable amor que me has mostrado. Te ruego que laves estas faltas y manchas con tu preciosa sangre, bondadosísimo Redentor, y suplas mi pobreza aplicando tus méritos. Amén

Letanía de los santos y beatos jesuitas

Santa María, Madre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, ruega por nosotros. San Ignacio de Loyola, ruega por nosotros. San Francisco Javier, ruega por nosotros. San Pedro Claver, ruega por nosotros. San Pablo Miki y compañeros, rueguen por nosotros. San Alberto Hurtado, ruega por nosotros. Todos los santos de la Compañía de Jesús, rueguen por nosotros.

Escucha estas oraciones ahora en nuestra lista de reproducción: “Ora como un ignaciano” - solo en Tabella. También escucharás una entrevista exclusiva con un sacerdote jesuita, en la que comparte cómo se vive la espiritualidad jesuita en el día a día.

Descarga Tabella, la app católica para parroquias y grupos. Enciende tu fe. Discierne con claridad. Ora como un jesuita.