La vida puede parecer a veces oscura y llena de incertidumbre. La fiesta de la Ascensión de Cristo habla profundamente a estos momentos, recordándonos que aun cuando la presencia física de Cristo parece ausente, su amor y su poder nunca están lejos.
Cuando Nos Sentimos Solos, Llega el Abogado
En Juan 16:7, Jesús dijo a sus discípulos: “Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Abogado no vendrá a ustedes.” Con el don del Espíritu Santo, la presencia de Dios se vuelve universal, morando en cada persona bautizada.
El Espíritu Santo: Dios Íntimamente con Nosotros
El Espíritu Santo es la presencia de Dios que vive dentro de nosotros, permitiéndonos experimentar el amor, la sabiduría y la fortaleza de Dios de manera profundamente personal.
La Ascensión: Una Promesa Cumplida
Jesús ascendió para prepararnos un lugar en el Cielo (Juan 14:3). A través del Espíritu Santo, Él se asegura de que nunca estemos solos.
Oración para la Ascensión de Cristo
Jesús, te honro en la fiesta de tu Ascensión al cielo. Concédeme buscar solo los gozos de tu amistad y tu amor, para que merezca estar unido a ti en el cielo. Amén.