Las apariciones de Nuestra Señora de Fátima en 1917 se encuentran entre las apariciones marianas más extraordinarias y mejor documentadas de la historia de la Iglesia, y se presentaron a tres pastorcitos, Lucía, Jacinta y Francisco, en Fátima, Portugal.

La primera aparición: 13 de mayo de 1917

Nuestra Señora pidió a los niños rezar el Rosario todos los días por la paz del mundo y el fin de la Primera Guerra Mundial.

La tercera aparición: 13 de julio de 1917

Nuestra Señora advirtió sobre la guerra, el hambre y la persecución, pero también ofreció esperanza: “Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.” Ella dio la Oración de Fátima: “Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.”

La sexta aparición: 13 de octubre de 1917, el Milagro del Sol

Una multitud de 70,000 personas fue testigo del Milagro del Sol: el sol pareció bailar, girar y precipitarse hacia la tierra antes de volver a la normalidad.

El legado de Fátima

  1. Reza el Rosario todos los días

  2. Ofrece sacrificios por los pecadores

  3. Practica la reparación

  4. Difunde el mensaje

Encomendémonos a Nuestra Señora de Fátima, sabiendo que, al final, su Inmaculado Corazón triunfará