La historia del padre Jason Wooleyhan nos recuerda que cada sacerdote es único, y que combina su vocación espiritual con los intereses y talentos que Dios le ha dado, desde su trabajo como profesor de negocios hasta su afición por el jiu-jitsu.

De Pittsburgh al sacerdocio

Criado en una familia católica devota, el padre Jason se destacó en sus estudios, pero siempre llevaba dentro una pregunta más profunda sobre su propósito y su rumbo en la vida.

Conversión y llamado durante la universidad

Mientras estudiaba en Penn State, el padre Jason vivió un despertar espiritual a través de la adoración eucarística y el ministerio universitario católico. “Finalmente entendí lo que significaba ser amado por Dios.”

El encuentro con los franciscanos

A los 24 años, el padre Jason ingresó como postulante a los Hermanos Franciscanos de la Tercera Orden Regular. “Unirme a los franciscanos fue como conocer a la persona que amas.”

Una vida de enseñanza y ministerio

Hoy, el padre Jason enseña a tiempo completo en la Universidad de San Francisco (St. Francis University), combinando su amor por la estadística y los negocios con su llamado a servir.

Una última palabra

”La vida es corta; hay que enfocarse en el cielo, asegurarse de que Dios esté actuando a través de uno para los demás, y tratar de construir el Reino de Dios a mi alrededor en las cosas más pequeñas.”