De los campos de soya del norte de Ohio a la Ciudad Eterna de Roma, la historia del Padre Joseph Brickner, LC, es un testimonio del amor paciente y persistente de Dios.

Un comienzo sencillo en los campos de Ohio

El Padre Joseph describe su infancia como algo “de Narnia”. Las campanas de la iglesia que tocaban el Ángelus desde una milla de distancia eran un recordatorio constante de la presencia de Dios.

Un Dios de amor particular

Un encuentro con su primo, quien asistía a Misa diaria en el campus, provocó una transformación que lo llevó a escuchar la pregunta de Dios: “¿De verdad quieres saber lo que quiero de ti?”

El papel del aliento

Una familia del lugar le preguntó: “¿Alguna vez has pensado en ser sacerdote?” Esa pregunta le dio el valor de visitar a los Legionarios de Cristo en Connecticut.

Palabras de aliento

”No tengan miedo. Den un paso. Dios no busca hacerles la vida miserable, sino guiarlos hacia la alegría.”