La historia del Padre Alejandro Espejo comienza en Mérida, México, donde creció en una familia que al principio no estaba arraigada en la fe católica.
El llamado a ir más profundo
Durante las misiones de Semana Santa a los 15 años, el Jueves Santo, en la adoración, escuchó una voz interior: “Ve mar adentro.”
Un año de servicio y transformación
Trabajar en la logística de la Jornada Mundial de la Juventud 2005 en Colonia, conviviendo con sacerdotes y seminaristas, cambió profundamente su percepción del sacerdocio.
Abrazando la vocación
”Le dije a Dios: ‘Si me estás llamando, lo voy a intentar.‘” Así entró a la formación con los Legionarios de Cristo.
La alegría del sacerdocio
Ahora sirviendo en Fráncfort, Alemania, su mayor alegría viene de su labor como confesor y director espiritual. “La confesión es donde Dios muestra Su mayor misericordia.”