El Padre Adam Marchese, sacerdote en St. Margaret Mary, en Winter Park, Florida, comparte algunas anécdotas divertidas de cuando les contó a sus seres queridos que Dios quería que fuera sacerdote.
Sentí que el Espíritu Santo me decía: “Si vas a discernir el celibato, la única forma de hacerlo es siendo soltero”. Fue muy difícil terminar con mi novia en ese momento. Mi tía Mary no podía ni hablar, la emoción la superó por completo.